Los 5 diamantes más emblemáticos de la historia

Por Camila Galfione

La Piedra Maldita

También conocida como el Diamante Hope, “La Piedra Maldita” es probablemente la alhaja más famosa del mundo por su oscura leyenda. Se dice que la maldición de este diamante azul de 45,52 quilates comenzó al ser hurtado en India de un templo edificado en honor a la diosa hindú Sītā.

La pieza perteneció a la colección de gemas de Henry Phillip Hope, lo que le atribuyó su nombre. Cada uno de los poseedores de este diamante fue condenado a la desgracia. María Antonieta y Luis XVI fueron dos de sus poseedores ¡y no es necesario contarles el final! Ocho de sus dueños fueron asesinados, nueve destinados a muertes trágicas y seis a la demencia. Actualmente el collar se encuentra en el Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsoniana en Washington D.C.

 

La Estrella del Sur

En la novela “La estrella del Sur” de Julio Verne, el título corresponde al diamante con mayor peso del mundo en el cuento. Es así que, en honor a la narración, se apodó con este nombre al mayor diamante hallado en la historia, también conocido como el Diamante Cullinan. Fue encontrado en 1905 en una mina sudafricana con 3000 quilates y nombrado en honor a Sir Thomas Cullinan, el propietario de la mina. En bruto, la gema preciosa fue obsequiada al Rey Eduardo VII, quien ordenó tallarla. ¡De la misma se obtuvieron ciento cincuenta piedras talladas! Cullinan I es actualmente el diamante más grandes del mundo, seguido por Cullinan II.

 

El diamante Taylor-Burton

Este fue la obsesión del actor Richard Burton, quien aspiraba obsequiárselo a su amada Liz Taylor, con quien se casó dos veces con un matrimonio entremedio. El actor ofreció un millón de dólares por el anillo en un remate, si bien no fue suficiente dado que Robert Kenmore, de la Corporación Kenmore, padre de la compañía Cartier, compró la alhaja por U$S1,050,000, convirtiéndola en “El Diamante Cartier”, la pieza más cara vendida públicamente.

“Quiero ese diamante porque es incomparablemente bello y debería estar junto a la mujer más linda del mundo” escribió Burton en su diario. Continuamente compró la pieza en Cartier a 1.1 millón de dólares para su amada, quien luego la convirtió en collar por su significativo peso como anillo.

 

El Diamante de la Muerte

También conocido como “El Orlov Negro” o “El ojo de Brahama”, este diamante negro de 67,60 quilates, colocado sobre un collar, esconde una misteriosa leyenda con diferentes versiones. Se dice que esta gema fue robada de la estatua del Dios hindú Brahama en Pondicherry, India, quedando así maldita por un espíritu maligno que protege al “Ojo de Brahama” y se apega quienes posean la piedra . Algunos dicen que fue robada por un soldado francés, y otros, por un monje del medioevo.

Hasta la Revolución de Octubre en 1917 la pieza perteneció a la zarina Catalina II, obsequiada por su marido el zar Orlov. Después de la rebelión, la joya pasó a pertenecer a tres distintos dueños, quienes terminaron en el suicido, y casualmente todos, específicamente arrojándose de un edificio. Primero estuvo en manos de dos princesas rusas sin relación entre sí, Leonila Galitsine-Bariatinsky y Nadia Vygein-Orlov. Luego pasó al dominio de J.W. Paris, un empresario de diamantes neoyorquino. Actualmente la joya pertenece Felicity Huffman, actriz americana conocida como Lynette en la serie “Amas de Casa Desesperadas”, si bien muchos afirman que la maldición desapareció, dado que la piedra fue dividida en tres partes.

 

El Diamante Centenario

El tercer diamante más grande del mundo y, el más grande y transparente a su vez. Fue presentado en la celebración del centenario de las minas de la familia De Beers en 1988, por eso se le otorgó su nombre “Diamante Centenario”. La familia es conocida por mantener un casi-monopolio de la producción mundial de diamantes. Toda tradición asociada a esta gema en las bodas fue convenientemente creada por De Beers.

 

Compartir esta entrada

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *